7.7.10

Siberia

6.30 AM. Una habitación.

Un gran ventanal, suelo de madera y aviones de papel y nubes de algodón suspendidas del techo. Una cama deshecha en el suelo con una lámpara antigua en el lado izquierdo y montañas de libros alrededor. Había estado leyendo hasta la madrugada "Juntos, nada más" y ya estaba en pie, caminando descalza hacia la cocina, vestida con unas braguitas de finas rayas marineras y una camiseta blanca que le llegaba hasta algo más abajo del ombligo. No es que fuera una buena cocinera y, desde luego, aquel no era el mejor atuendo para cocinar, pero preparar una taza de chocolate caliente bien espeso y con una nube en el centro no le suponía mayor complicación. Hasta podría decir que era su especialidad.

Se desperezaba ante el cazo que había colocado en la pequeña hornilla de dos fuegos. Con la humeante taza entre las manos salió de la pequeña casita por la puerta de atrás y se sentó en uno de los escalones de madera. El último, el que la dejaba con los pies sobre la arena de la playa. Allí, con el olor del chocolate anidándole en los pulmones, veía al sol, todavía perezoso, despuntar sobre el mar.

La suave brisa la estremeció. Entonces recordó algo...

–¿Cómo te llamas?
–Siberia –respondió tímidamente–.

Siberia tenía una larga melena morena con un flequillo que le enmarcaba unos ojos de un azul profundo, tan cálidos como el mar tropical. Además, sus labios estaban llenos y tan rojos como si acabara de besar apasionadamente a alguien. Sin embargo, cada vez que le decía su nombre a alguien, a ese alguien le recorría un escalofrío. A algunos aún les quedaban fuerzas para preguntar "Qué frío, ¿no?". Y Siberia simplemente sonreía.

-Texto: Duna Loves

11 comentarios:

  1. Los nombres no siempre reflejan la personalidad.
    A mi no me parece un nombre frío, me parece un nombre muy original y bonito.
    Un Beso :)

    ResponderEliminar
  2. a mí también me parece un nombre precioso :)) besotesss :))

    ResponderEliminar
  3. pero ese chocolate seguro que calienta todos los fríos, y más si es a la orilla del mar :)

    ResponderEliminar
  4. Precioso nombre.
    He de admitir que yo soy la que dice que los nombres le pueden dar un toque de . . . algo :)

    Besazo!

    Texto perfecto, como siempre!

    ResponderEliminar
  5. Maravillosa descripción del lugar, he deseado estar ahí con los pies en la arena y esa taza de chocolate.

    Casi casi me lo he podido imaginar
    :)

    ResponderEliminar
  6. Já, bueno, a pesar que hace frío, sentí más temblor cuando lo terminé de leer.
    Me gusto mucho =).
    Un beso!

    ResponderEliminar
  7. Me encanta la forma que tienes de escribir. Trasmites mucho.
    Me encanta tu blog. :)
    Me iré pasando por aquí! ^^

    ResponderEliminar
  8. curioso nombre. no lo había oído antes!
    si, a mi su nombre, me recuerda a estalactitas tan azules como sus ojos, seguro *

    ResponderEliminar
  9. Precioso texto y bonito nombre!
    Lo que me gustaria tener un casa que diera a la arena misma d la playa... pero solo en invierno para poder dar largos paseos por la orilla...
    Saludos ^^

    ResponderEliminar
  10. Acabas de "clavar" una historia que podría ser una escena perfecta de una de mis películas preferidas "Cosas que nunca te dije".

    Siento repetir lo de maravilloso, pero cuando me viene a la cabeza esa película, es por algo...

    Besos preciosos

    ResponderEliminar

¿Añades un remiendo? :)