18.1.11

Rojo grosella

Descalza, despeinada y envuelta en una camiseta enorme, Amanda corrió a la puerta a recibir a Mario en cuanto oyó la llave en la cerradura.

–No te esperaba tan pronto.
–Ya veo. Cualquiera diría que te has estado comiendo la boca con alguien –sonrió–.
–¿Qué? –preguntó sin entender.
–Conociéndote, más bien parece que te has pintado los labios a la carrera en el asiento trasero de un taxi. Pero esto... –y extendió la mano hasta casi rozarle los labios.
–¡Ah! –exclamó aliviada– Pues... ésta... ésta es mi nueva barra de labios. ¿Quieres probarla?

Mario ya se preparaba para recibir un buen beso cuando Amanda le soltó "Pues sígueme a la cocina". Y huyó entre carcajadas y dando brincos con un novio más que asombrado pisándole los talones.  En la cocina, Amanda había vuelto a su tarea. Mario la veía trabajar ensimismada y lo cierto era que, ahora que la miraba mejor, se daba cuenta de que, además de tener los labios rojos, una mancha del mismo color le cruzaba el bajo de la camiseta, como si se hubiera limpiado las manos en ella.

–Sé que no te hacen mucha gracia los frutos rojos, por eso te he guardado esto: una taza llena de moras negras. Ayúdame a colocarlas en las tartaletas, anda –pero el chico no reaccionaba– ¿Mario? ¡Mario!

Mario acababa de tener una idea...

–Creo que no me importaría probar esas grosellas si me dejas a mi la receta –y, decidido, la envolvió cuidadosamente con sus brazos y la sentó sobre la encimera– Veamos... Cogemos un poquito de esta mermelada de grosellas... Así, con la mano, y...
–¿Qué... qué haces? –preguntó ella algo temerosa–.
–Shh... calla. Es mi receta. Deja trabajar al cocinero.

Cuando vio que no se apartaba de él, Mario extendió con mucho cuidado un poco de la mermelada sobre los labios de Amanda.

–¡Tu nuevo rojo de labios! –exclamó triunfante. Después, se la comió sin más–.
–Creo que me has convencido –susurraba ella entre beso y beso– Me encanta tu receta. Voy a tener que dejarte cocinar más a menudo...

Pero Mario no podía responder. Estaba muy ocupado rebañando aquel rojo grosella.
No estaban tan mal los frutos rojos después de todo...

-Texto: Duna Loves

33 comentarios:

  1. aaaains.
    Cada día alucino más como escribes tan bien :)

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  2. Owww que ternura, amo esta parejita :) Besos

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  3. Por fin se acabó el escapismo :)).

    Es tremendamente dulce. Me encanta cuando escribes tan bonito, mi corazón se acelera.

    Besos rojo pasión ;)

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  4. aiss que dulce !me gusta la receta ^^
    un besito

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  5. Me gustó, en cuanto a darle de probar comida a la pareja, me hizo acordar muchísimo a Cirse, una historia sobre otro Mario, el cual trata de ser envenenado por su pareja, la cual ya mató a sus dos anteriores del mismo modo, fijate, tal vez te guste, saludos (;

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  6. Es súper tierna la historia, me encanta!
    Escúchate Goutez-moi de Olivia Ruiz. Tiene un poco que ver con l texto.
    Besosss!

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  7. alaaa que texto más genial!! muchas gracias por el comentario!!
    me gusta un montón como escribes!
    un beso
    R*

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  8. no sabes que hambre me ha entrado... no te digo de qué claro! xD

    Genial :)

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  9. No podía haber mejor receta. Una receta, casi secreta

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  10. Precioso!
    ñam...¡Qué hambre!

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  11. awww! qe lindo Y es tan romantico me encanta :D

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  12. empezar el día leyendo cosas tan dulces, alegra a cualquiera

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  13. Me encanta como escribeS! un beso

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  14. Ohhh eso si que es gastronomía ;)

    Besicos

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  15. Simplemente me has encantadoo! :) Te sigo!

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  16. yo no volvería a cocinar en la vida...

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  17. q bonito! :)
    me a encantado este texto, y los demás.
    Te sigo.

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  18. Hablando de soñar, tú consigues que sueñe con tus entradas.
    Echaba de menos leerte :)

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  19. Será el rojo grosella el verdadero rojo pasión?

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  20. "se la comió sin más" Espontáneo, tierno.
    En la cocina se puede jugar a muchas cosas, un beso! :)

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  21. Increible!
    Me encanta tu blog..!!
    Adoro tu forma de escribir (:
    Te sigo, por supuesto.
    Me gustaría que te pasaras por mi blog.
    Un beso!

    http://masdeloquelaspalabraspuedenexpresar.blogspot.com/

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  22. aaaaay como ha volado mi imaginación con esta historia

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¿Añades un remiendo? :)